El Centro de Extensión de la Universidad del Bío-Bío (UBB), en Chillán, fue escenario del seminario “Mediación Artística y Nuevos Medios” (MANM 2026), encuentro que convocó a cuerpo docente, profesionales de la educación, gestores culturales, estudiantado y representantes de diversas instituciones, con el fin de reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que ofrecen las tecnologías emergentes en los procesos de mediación artística, cultural y educativa. La actividad fue organizada por Samaralab, Laboratorio de Innovación y Tecnologías Inmersivas de la Universidad del Bío-Bío, en colaboración con la Facultad de Arquitectura, Construcción y Diseño (Farcodi), la Escuela de Diseño Gráfico, la Dirección de Extensión y el Departamento de Comunicación Visual de la institución.

La actividad contó con la presencia del decano de la Farcodi, Dr. Hernán Barría, junto a la Secretaria Académica Dra.(c) Soledad Quezada, así como la Mg. Ángela Ferrada y el académico Mg. Pablo Escobar, cofundador de Samaralab y docente de la institución. Además de la participación de representantes del ámbito educativo, cultural y tecnológico, entre ellos Luis Norambuena, del Centro Interactivo Marta Brunet; Andrés Moyano, del Colegio San Buenaventura; Francisco Pinto, del Liceo Bicentenario de Excelencia Polivalente San Nicolás; Pablo Christiny, jefe de Formación del Centro Revolución Tecnológica en Industrias Creativas (CRTIC) en Santiago; Gonzalo Aguilar, encargado territorial de la Plataforma Sur del respectivo centro en Temuco; y Alison Silva, representante del Museo Marta Colvin. Asimismo, participaron las investigadoras becadas de Samaralab Katherine Bailey, Bárbara Silva, Sofía Segura y Maite Méndez, además del estudiantado de Diseño Gráfico, Javiera Soto y Camilo Miranda, respectivamente.

El seminario tuvo como propósito generar un espacio de análisis y diálogo en torno a herramientas como la inteligencia artificial, la realidad virtual, la realidad aumentada y la impresión 3D, explorando su potencial para fortalecer los procesos de vinculación entre los espacios educativos, culturales y las comunidades. El programa se desarrolló a través de tres paneles temáticos moderados por la diseñadora gráfica Katerin Henríquez. El primero, denominado Aulas y mediación, reunió experiencias provenientes de establecimientos educacionales e instituciones dedicadas a la divulgación y formación, abordando el uso de nuevas tecnologías como herramientas para enriquecer los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Fotografía de Angie Lizama.

El segundo bloque estuvo enfocado en las instituciones culturales y los nuevos medios. En esta instancia destacó la participación del Centro Revolución Tecnológica en Industrias Creativas (CRTIC), cuyos representantes presentaron experiencias relacionadas con el uso de herramientas tecnocreativas para fortalecer la mediación cultural, promover la participación ciudadana y ampliar el acceso a contenidos artísticos y patrimoniales mediante tecnologías emergentes.

Finalmente, el tercer panel abordó la relación entre universidad, investigación y comunidad. Las investigadoras de Samaralab compartieron avances y experiencias vinculadas a innovación tecnológica, entornos inmersivos y mediación cultural, mientras que el cierre de la jornada estuvo marcado por un estudio de casos interactivo desarrollado por estudiantes de la Escuela de Diseño Gráfico, quienes presentaron propuestas aplicadas a contextos educativos y culturales.

Uno de los aspectos más relevantes del encuentro fue su aporte a la vinculación con el medio y al fortalecimiento de redes territoriales. La participación de instituciones de la Región de Ñuble, como el Centro Interactivo Marta Brunet y el Museo Marta Colvin, permitió incorporar experiencias locales a la discusión sobre innovación y mediación cultural, favoreciendo el intercambio de conocimientos entre la academia y las comunidades. Asimismo, la presencia de representantes del CRTIC provenientes de Santiago y Temuco aportó una visión descentralizada sobre el desarrollo de las industrias creativas y la aplicación de tecnologías emergentes en distintos territorios del país. Esta articulación entre universidad, instituciones culturales, establecimientos educacionales y organizaciones vinculadas al desarrollo creativo contribuyó a fortalecer la colaboración intersectorial y la democratización del acceso a nuevas herramientas tecnológicas.