El académico del Departamento de Ciencias de la Construcción y director del Magíster en Construcción en Madera (MCM) Dr. Mauricio Vargas Mosqueda junto a  la académica del Departamento de Ciencias de la Construcción Dra. Ginnia Moroni Orellana; y la académica del Departamento de Planificación y Diseño Urbano, Dra. Stella Schröder, junto a estudiantes de pregrado y postgrado, entre las que se destaca Constanza Rojas Romero, estudiante de MCM, desarrollan en colaboración con TECHO-Chile el proyecto “Sistema constructivo modular en madera para vivienda asequible, desarrollado como tecnología de código abierto con enfoque en manufactura digital apropiable”. La iniciativa busca generar soluciones habitacionales sustentables, escalables y de bajo costo que contribuyan a enfrentar el déficit habitacional que afecta a miles de familias en el país.

El acceso a una vivienda adecuada continúa siendo uno de los principales desafíos sociales de Chile. En un escenario marcado por el aumento de familias que viven en campamentos y las dificultades para acceder a soluciones habitacionales definitivas, la investigación propone una alternativa basada en la industrialización sustentable de la madera, integrando innovación tecnológica, participación comunitaria y criterios de sostenibilidad ambiental.

La iniciativa corresponde a un proyecto financiado por la Dirección de Innovación de la Universidad del Bío-Bío y liderado por el académico Mauricio Vargas Mosqueda, especialista en industrialización de la construcción en madera y sistemas constructivos modulares. Recientemente, el equipo de investigación sostuvo una primera reunión de trabajo con representantes de TECHO-Chile Biobío, instancia que permitió coordinar acciones, definir responsabilidades y establecer una agenda conjunta para las distintas etapas del proyecto.

La colaboración articula las capacidades de investigación e innovación de la Universidad del Bío-Bío con la experiencia territorial que TECHO-Chile ha desarrollado junto a comunidades que enfrentan condiciones de vulnerabilidad habitacional.

La propuesta surge en respuesta a una problemática que se ha intensificado durante los últimos años. Según el Catastro Nacional de Campamentos 2024-2025 de TECHO-Chile, más de 120 mil familias viven actualmente en campamentos a nivel nacional, alcanzando la cifra más alta registrada desde 1996. Este escenario evidencia la necesidad de complementar los mecanismos tradicionales de acceso a la vivienda con nuevas estrategias de producción habitacional.

Frente a este desafío, el proyecto contempla el desarrollo de un sistema constructivo estructural en madera basado en tecnologías de manufactura digital. La investigación considera el diseño y validación de componentes modulares que permitan una construcción rápida, eficiente y sustentable, facilitando la fabricación, transporte y montaje de las viviendas. Además, incorpora una lógica de crecimiento progresivo que permitirá adaptar las soluciones habitacionales a las necesidades cambiantes de las familias.

Para el académico Mauricio Vargas Mosqueda, el proyecto representa una oportunidad para vincular la investigación aplicada con uno de los principales desafíos sociales del país.

“Queremos desarrollar una solución que combine sustentabilidad, eficiencia constructiva y accesibilidad económica, incorporando además la experiencia y las necesidades de las comunidades. La colaboración con TECHO-Chile nos permitirá validar la propuesta en contextos reales y avanzar hacia un sistema constructivo que pueda ser apropiado por distintos actores y territorios”
Dr. Mauricio Vargas Mosqueda

Uno de los aspectos centrales de la iniciativa es su enfoque participativo. El proyecto incorpora la experiencia, conocimientos y requerimientos de las comunidades en las etapas de diseño, desarrollo y validación, fortaleciendo la pertinencia social de la propuesta y favoreciendo su adaptación a distintos contextos territoriales.

La alianza con TECHO-Chile resulta fundamental para este propósito. La organización cuenta con una amplia trayectoria en procesos de diagnóstico participativo, fortalecimiento comunitario y acompañamiento territorial junto a familias que viven en situación de pobreza y exclusión habitacional. Su participación permitirá vincular el desarrollo tecnológico con las necesidades concretas de las comunidades y promover la apropiación social de las soluciones generadas.

La directora regional Biobío de TECHO-Chile, Isidora Cárdenas Alarcón, valoró la colaboración entre la academia y las organizaciones sociales como una herramienta clave para impulsar soluciones innovadoras.

“El déficit habitacional requiere respuestas innovadoras y trabajo articulado entre distintos sectores. Este proyecto representa una oportunidad para generar soluciones que respondan a las necesidades reales de las familias y que, al mismo tiempo, promuevan formas más sustentables y eficientes de construir vivienda”
Isidora Cárdenas Alarcón

Para el equipo investigador, la colaboración con TECHO-Chile permitirá fortalecer los procesos de validación en contextos reales. Mediante talleres participativos, actividades de co-diseño y jornadas de trabajo en terreno, se espera incorporar la experiencia de las comunidades en la evaluación de prototipos y en la identificación de oportunidades de mejora para el sistema constructivo.

El proyecto contempla diversas etapas de desarrollo. La primera considera el levantamiento de requerimientos técnicos, constructivos y sociales mediante revisión bibliográfica, análisis de experiencias previas, entrevistas y trabajo con actores relevantes. Posteriormente se avanzará en el diseño y optimización del sistema constructivo, incorporando criterios de manufactura digital, eficiencia productiva y facilidad de montaje. Finalmente, se desarrollarán prototipos y ensayos estructurales que permitan validar el desempeño de la solución en condiciones reales.

Desde la perspectiva ambiental, la iniciativa promueve el uso de la madera como material renovable y de baja huella de carbono, complementado con tecnologías de manufactura digital que optimizan recursos y reducen residuos durante los procesos productivos. Además, se espera que la propuesta contribuya al fortalecimiento de economías locales y a la generación de nuevas oportunidades de innovación vinculadas a la construcción sustentable.