Su objetivo es desarrollar una herramienta que permita medir y fortalecer la resiliencia de los barrios frente a lluvias cada vez más intensas producto del cambio climático, buscando aportar con evidencia científica a la planificación de ciudades más preparadas ante eventos climáticos extremos. La investigación busca cuantificar la resiliencia urbana, un concepto que hasta ahora ha sido abordado principalmente desde una perspectiva cualitativa. Para ello, el equipo desarrollará modelos capaces de evaluar el comportamiento de distintos barrios frente a escenarios de lluvias moderadas, intensas o catastróficas, identificando los sectores más vulnerables y proponiendo medidas que permitan fortalecer su capacidad de respuesta.
Al respecto el Dr. Francisco Núñez expresó:
La iniciativa contempla el desarrollo de una plataforma informática que integrará información territorial y modelos predictivos elaborados por un equipo multidisciplinario conformado por especialistas en geografía, geomática, informática e ingeniería. Esta herramienta permitirá estimar el nivel de resiliencia de distintos sectores urbanos y apoyar la planificación de intervenciones que reduzcan los riesgos para las personas y la infraestructura.
En el caso del Área Metropolitana de Concepción, investigaciones preliminares han identificado sectores que presentan mayores dificultades durante episodios de precipitaciones intensas, como algunos tramos de avenida Chacabuco, el entorno del Parque Ecuador, Tucapel Bajo y zonas cercanas a humedales. Estas situaciones pueden afectar la movilidad cotidiana de las personas, aislar barrios y generar pérdidas materiales, evidenciando la necesidad de incorporar criterios de resiliencia en la planificación urbana. Así entonces, La herramienta propuesta no solo pretende fortalecer la planificación urbana, sino también ofrecer soluciones prácticas que inciden positivamente en la resiliencia de la infraestructura urbana, la productividad local y el bienestar de las comunidades ante eventos meteorológicos extremos.