Durante el semestre, Lorenzo Arenas se convirtió en un contexto real de aprendizaje. El proceso comenzó con recorridos, observación directa, registro fotográfico, levantamientos y mapeos para reconocer usuarios, actividades, flujos peatonales y condiciones del espacio público. Este diagnóstico fue contrastado con el conocimiento territorial de diez representantes vecinales y cinco profesionales municipales de las áreas de arquitectura, urbanismo, trabajo social y paisajismo.
Agregó que la elección consideró el análisis socioespacial realizado por el estudiantado y las necesidades identificadas por la comunidad y el municipio.
Añadió que en la segunda etapa se contempló el diseño y prototipado de alternativas factibles de ejecutar;
Con un presupuesto máximo de 500 mil pesos, el equipo organizó la compra de materiales, la fabricación de componentes, la distribución de tareas y el montaje a escala real. La implementación trasladó el aprendizaje desde la representación proyectual hacia la toma de decisiones, la gestión y la construcción en terreno.
La ejecución enfrentó condiciones propias de una intervención abierta al uso cotidiano, entre ellas las lluvias, la humedad, los tiempos disponibles y la coordinación de las faenas. Estas circunstancias llevaron al equipo a adaptar el diseño y la planificación durante el montaje, fortaleciendo capacidades de colaboración, resolución de problemas y uso eficiente de materiales en un entorno urbano activo. Tras la instalación, el municipio continuó con labores de limpieza y mantención, además de mejoras en iluminación y mobiliario del sector.

Imagen cedida por la Dra. Stella Schröder
Las reflexiones del estudiantado dan cuenta de los aprendizajes alcanzados a partir de la experiencia. Para Sofía Varas, estudiante de pregrado, el urbanismo táctico es:
Desde el postgrado, Oscar Araneda lo definió como:
En tanto, Ana Burgos, estudiante de pregrado, destacó que es
La evaluación del curso confirmó una valoración positiva de este enfoque. Las respuestas recogidas al finalizar la experiencia evidenciaron un alto nivel de satisfacción con los aprendizajes alcanzados y con el resultado de la intervención. Todas las personas participantes recomendaron mantener la metodología de aprendizaje basada en proyectos reales.