Una intervención temporal y de bajo costo transformó un espacio de tránsito ubicado bajo la pasarela que conecta Lorenzo Arenas con avenida 21 de Mayo y la Vega Monumental, en Concepción, en un lugar con nuevas posibilidades de permanencia, descanso y encuentro. La iniciativa, denominada “Umbral”, fue desarrollada por un grupo de estudiantes de pregrado de la Escuela de Arquitectura y del Magíster Latinoamericano en Arquitectura (MLA), respectivamente, en el marco del curso electivo Urbanismo Táctico y Creación de Lugares Latinoamericanos. El proyecto fue liderado por la académica Dra. Stella Schröder, del Departamento de Planificación y Diseño Urbano y articuló el trabajo formativo con la Delegación Municipal de Lorenzo Arenas y profesionales de la Secretaría Comunal de Planificación (SECPLAN) de la Municipalidad de Concepción.

Durante el semestre, Lorenzo Arenas se convirtió en un contexto real de aprendizaje. El proceso comenzó con recorridos, observación directa, registro fotográfico, levantamientos y mapeos para reconocer usuarios, actividades, flujos peatonales y condiciones del espacio público. Este diagnóstico fue contrastado con el conocimiento territorial de diez representantes vecinales y cinco profesionales municipales de las áreas de arquitectura, urbanismo, trabajo social y paisajismo.

“El análisis permitió priorizar el espacio situado bajo la pasarela. Por este punto transitan diariamente más de 300 peatones, pero presentaba problemas de mantención, malos olores, percepción de inseguridad y escasas condiciones para permanecer”
Dra. Stella Schröder

Agregó que la elección consideró el análisis socioespacial realizado por el estudiantado y las necesidades identificadas por la comunidad y el municipio.

Añadió que en la segunda etapa se contempló el diseño y prototipado de alternativas factibles de ejecutar;

“Las propuestas fueron revisadas con la comunidad local y ajustadas según criterios de uso, escala, materialidad, construcción y disponibilidad de recursos. El trabajo derivó en “Umbral”, una plaza de bolsillo que incorpora mobiliario, vegetación, pintura y tratamiento del suelo, mantiene la circulación peatonal y genera espacios para detenerse y encontrarse”
Dra. Stella Schröder

Con un presupuesto máximo de 500 mil pesos, el equipo organizó la compra de materiales, la fabricación de componentes, la distribución de tareas y el montaje a escala real. La implementación trasladó el aprendizaje desde la representación proyectual hacia la toma de decisiones, la gestión y la construcción en terreno.

La ejecución enfrentó condiciones propias de una intervención abierta al uso cotidiano, entre ellas las lluvias, la humedad, los tiempos disponibles y la coordinación de las faenas. Estas circunstancias llevaron al equipo a adaptar el diseño y la planificación durante el montaje, fortaleciendo capacidades de colaboración, resolución de problemas y uso eficiente de materiales en un entorno urbano activo. Tras la instalación, el municipio continuó con labores de limpieza y mantención, además de mejoras en iluminación y mobiliario del sector.

Imagen cedida por la Dra. Stella Schröder

 

Las reflexiones del estudiantado dan cuenta de los aprendizajes alcanzados a partir de la experiencia. Para Sofía Varas, estudiante de pregrado, el urbanismo táctico es:

“Una herramienta fundamental para testear soluciones de diseño en el espacio público de forma rápida, económica y reversible, permitiendo evaluar su impacto real en las personas antes de invertir en infraestructura permanente”
Sofía Varas

Desde el postgrado, Oscar Araneda lo definió como:

“Una forma de proyectar más cercana a la comunidad y capaz de responder de manera inmediata a necesidades reales o a espacios con potencial que se encuentran subutilizados”
Oscar Araneda

En tanto, Ana Burgos, estudiante de pregrado, destacó que es

“Una forma práctica de transformar y mejorar los espacios públicos, considerando las necesidades de la comunidad”
Ana Burgos

La evaluación del curso confirmó una valoración positiva de este enfoque. Las respuestas recogidas al finalizar la experiencia evidenciaron un alto nivel de satisfacción con los aprendizajes alcanzados y con el resultado de la intervención. Todas las personas participantes recomendaron mantener la metodología de aprendizaje basada en proyectos reales.