Fotografía seleccionada de Javier Heredia para exposición cierre del FIFV. Fotografía de Javier Heredia.

Javier Heredia fue parte de una de las Brigadas Fotográficas, junto a dos estudiantes de Ingeniería Civil y uno de Ingeniería Comercial, que participó en el importante encuentro de fotografía realizado en Valparaíso desde el 23 hasta al 30 de octubre.

Desde hace más de diez años que el Festival Internacional de Fotografía de Valparaíso (FIFV) reúne creaciones fotográficas, exposiciones, encuentros con autores invitados, presentaciones de fotolibros y proyecciones. Luego de dos años limitados por la pandemia, la decimotercera versión del festival tuvo la “Raíz & Caos” como temática fundamental para todas las actividades. 

En ese contexto, el estudiante de la Escuela de Arquitectura, Javier Heredia, fue parte del grupo de alumnos de la Universidad del Biobío que postularon al gran evento, junto a Nicolás Vasquez Carrasco y Cristian Lara Opazo de Ingeniería Civil y Carlos Rojas Morales de Ingeniería Comercial. “Nos inscribimos, y gracias a la UBB, a través del jefe del Departamento de Arte, Cultura y Comunicación, Nelson Muñoz, y Daniel Fuentealba, Coordinador del Club Foto UBB, nos pudieron financiar y pudimos ir alrededor de una semana al FIFV”, comenta Heredia. 

Javier Heredia se dedica a la fotografía desde el año 2020, durante el periodo de pandemia. Considera que la pandemia le permitió expresarse a través de la fotografía. Fue ahí que ingresó al Taller de Fotografía en tiempos de pandemia (PhAN) de nuestra facultad y aprendió sobre cómo transmitir o relatar a través de la fotografía. Sin embargo, su interés viene de antes, cuando estaba en el campo o cuando sus tíos lo grababan en VHS. Tras mirarlo tiempo después, se preguntaba cómo la fotografía puede encapsular un pedazo de tiempo y después poder revivirlo. 

Volviendo al festival, “durante esa semana trabajamos en un registro fotográfico, en el cual nosotros fuimos con una idea específica como grupo, pero mediante íbamos conociendo Valparaíso, nos cambió la perspectiva. Ahí trabajamos con las personas, de lo que les parecía la raíz y caos, de dónde nace el caos. Ahí nos dimos cuenta a través de los relatos que todo viene de la raíz, todo viene de la génesis. Eso lo trabajamos toda la semana, donde todos los días teníamos que enviar 20 fotos a un drive y teníamos que realizar un video de todo el trabajo del concepto. Ahí fuimos a Viña, recorrimos Valpo, hicimos registro de audio, digital y análogo”. 

Sobre la obra, el estudiante asegura que fue un trabajo en conjunto: “Es una experiencia de contar una historia, a través de esta fotografía que vamos realizando, entonces todos teníamos una visión grupal, todos andábamos con el mismo objetivo de poder contar algo a través de ese concepto. Había brigadas de todos los lugares: México, Perú, Argentina, Uruguay, ahí nos hicimos amigos con las otras brigadas e íbamos compartiendo experiencia y eso era lo bonito. No era una competencia, sino que era todos con un objetivo en común, en donde, todos nos fuimos enriqueciendo”. Al finalizar el festival, expusieron sus fotos como brigada y, de las alrededor de 60 imágenes que habían, desde la organización imprimieron una que había tomado Javier.

Luego de este logro, el estudiante agradece a la UBB por apoyarlos con el financiamiento, creer en las personas de la universidad y abrir nuevas fronteras para la formación como estudiantes y profesionales. “Uno se aprende a comunicar, a estar en otros lados, las habilidades blandas, a estar en otro lugar y también aprendimos a manejar los tiempos. Si bien nos fuimos una semana, de todas maneras tuvimos que estar al día con las cosas de la universidad. Entonces, uno va aprendiendo de todos los procesos. Agradezco a todas las personas del FIFV que fueron muy empáticos con nosotros y esto nos siguió motivando a nosotros y a más gente que pueda aprender a comunicarse a través de la fotografía y no solo a sacar una buena fotografía”, concluye.

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